No hay nada peor que un pavo seco y sin sabor en Navidad. Por eso siempre es una buena idea optar por un pavo propio o elaborado especialmente en el supermercado. Puedes elegir desde pavos enteros, hasta coronas (e incluso rellenas). A menudo vienen pre-rociados y bien condimentados, listos para que los metas en el