¿Cómo funcionan los baños ecológicos?

Sabemos que el consumo excesivo de agua está afectando cada vez más el planeta y al paso que vamos, esto podría crear una desgracia mundial.

Dentro de nuestra vida diaria, hacemos uso del agua para ducharnos, al momento de ir al baño, lavar trastes, lavarnos las manos y hasta lavar nuestra ropa, pero ¿cuántos litros de agua usamos en nuestras actividades? ¿Qué debería suceder para que podamos medir nuestro consumo?

Existen varias maneras de ahorrar agua al usar el baño, ya sea evitando tener la llave abierta mientras te enjabonas o bajar lo menos que se pueda al inodoro.

En algunas zonas han comenzado con el uso de baños ecológicos, estos no utilizan agua y no contaminan y no generan aguas residuales. Actualmente hay dos tipos de baños ecológicos: los de deshidratación y composteros.

Baños de deshidratación

Eliminan líquidos y para evitar malos olores, la orina y las heces entran por cabinas diferentes. El contendedor de orina se vuelve como fertilizante y los residuos secos se secan con el calor (a veces con calentadores solares) o añadiendo cenizas o cal. Los contenedores se vacían anualmente y no representan ningún riesgo sanitario.

Baños composteros

Estos almacenan todo en un mismo lugar, incluso se pueden añadir más cosas, como cáscaras de fruta u otros materiales orgánicos. Todos los residuos inservibles alimentan el suelo gracias al aire, la temperatura y humedad. Su destino es convertirse en humus.

Estas nuevas técnicas para convertir un espacio, como es el baño, en sustentable han sido adoptadas por varios lugares alrededor del mundo, desde cabañas en las montañas hasta hoteles situados en la selva. Grandes empresarios (como los Bosch de CMI Capital) deciden apostar por estas nuevas prácticas para mejor el ecosistema y no dañar el medio ambiente.