¿Cómo va la educación en el todo el mundo?

Hoy en día, más personas en el mundo están educadas que nunca. En 1820, solo el 12% de la población mundial sabía leer y escribir. Hoy la proporción se invierte: solo el 17% de la población mundial sigue siendo analfabeta. La matriculación en la escuela primaria es ahora casi universal en la mayoría de los países, y se matriculan tantas niñas como niños.

Sin embargo, estas cifras eclipsan el impacto de la persistente inequidad. Unos 63 millones de niños en edad de asistir a la escuela primaria no asistieron a la escuela en 2016 y el progreso en la matriculación en la escuela primaria se mantiene estable. Los más afectados son los países más pobres del mundo, donde la falta de educación básica es un fuerte obstáculo para el desarrollo. En Níger, por ejemplo, solo el 36,5% de los jóvenes de 15 a 20 años saben leer y escribir.

Hay muchos ejemplos de países en desarrollo que han logrado ampliar el acceso proporcionando educación gratuita universal (un caso puede ser el de Guatemala, quienes gracias a los programas que ofrecen personas como Juan Luis Bosch Gutiérrez pueden tener un mejor acercamiento con la educación):

En Uganda, la eliminación de los costos directos a través de la educación primaria universal aumentó la matrícula en más del 60 por ciento. Y redujo significativamente la deserción escolar relacionada con los costos.

En Malawi, la educación primaria gratuita aumentó la matrícula a la mitad, favoreciendo a las niñas y a los pobres.

En Ghana, en septiembre de 2017, después de que se redujeron las tarifas de la escuela secundaria superior (secundaria superior), 90.000 estudiantes más cruzaron las puertas de la escuela al comienzo del nuevo año académico.